Aunque he estado una temporada sin dar señales de vida tanto en mi blog como en los vuestros, no quería obviar la segunda Navidad que cerebro en el blog, así que he hecho un hueco entre mis ocupaciones y me he permitido sacar tiempo para realizar esta tarjeta navideña y felicitaros las fiestas.
Como podéis observar en la ilustración, el tema que he elegido este año para la tarjeta ha sido una representación de Papá Noel, algo que no viene siendo muy habitual en mí, pero hay que atreverse y experimentar con todo.
Adentrándonos un poco en la historia de este popular personaje, Papá Noel o Santa Claus son algunos nombres con los que se le conoce y que, según en algunos países occidentales, trae regalos a los niños por Navidad. Está originariamente inspirado en un obispo cristiano llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV d.C en Anatolia (actual Turquía).
Su fama de repartidor de regalos se basa en una historia en la que un hombre, padre de tres hijas, al ser pobre no podría casarlas cuando éstas alcanzaran una edad apropiada. Nicolás, al enterarse, entregó una bolsa llena de monedas de oro a cada hija. Tal hecho se hizo en secreto por Nicolás, que entró por una ventana y puso cada bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos.
La primera transformación de San Nicolás a Papá Noel se estima que sucedió en torno a 1624, cuando los inmigrantes holandeses fundaron Nueva Ámsterdan (actualmente New York), llevando consigo sus costumbres.
Para llegar a la estética del Papá Noel que conocemos su figura sufrió diversas modificaciones, algunas como la de Clement Clarke Moore, que publicó un poema donde versionó a Santa Claus como un duende que regalaba juguetes a los niños en Navidad y que llevaba un trineo tirado por nueve renos, entre los que se encontraba Rudolph. Más tarde, Papá Noel adquirió la actual apariencia de gordo barbudo y bonachón gracias al dibujante alemán Thomas Nast en sus tiras navideñas. Y a finales del siglo XIX, a partir de un anuncio estadounidense, se crearía la tradición de que Papá Noel procedía del Polo Norte.
El mito actual cuenta que Santa Claus vive en el Polo Norte junto a la señora Claus y los duendes navideños, los cuales le ayudan a fabricar juguetes y regalos que los niños le piden a través de cartas. Papá Noel guarda los regalos en su saco mágico y los reparte la noche del 24 de Diciembre en un trineo volador tirado por renos liderados por Rudolph, que ilumina el camino con su nariz roja y brillante.
Santa Claus entra en los hogares por la chimenea o ventanas (si las casas no disponen de chimenea), transformándose en una especie de humo mágico. Para saber qué niños merecen regalos dispone de un telescopio capaz de ver a todos los niños del mundo además de la ayuda de seres mágicos que vigilan a los niños.
La figura actual de Santa Claus está rodeada de polémica y es acusada de ser un mero producto comercial que promueve el consumismo, pero lejos de entrar yo en controversias de ese tipo, tan sólo espero que disfrutéis de mi ilustración ya que con ella quiero desearos una feliz Navidad desde este rinconcito en la red.
Os muestro también la versión impresa de la tarjeta, ya que siempre que realizo felicitaciones acostumbro a imprimirlas y/o mandarlas por correo postal; es que soy muy clásica y romántica... ¿Qué le vamos a hacer?
En cuanto a la parte técnica de la ilustración, el dibujo está realizado a rotulador sobre papel blanco de 80gr y posteriormente escaneado y asistido por ordenador para la aplicación del color y la tipografía.
¡Os deseo una Feliz Navidad repleta de paz y amor en compañía de vuestro seres queridos! ¡Un beso enorme para tod@s!